Los chicos de cinco años del Instituto Obras arrancaron el martes de una manera diferente. Con mucha expectativa y emoción fueron camino al CeNARD (Centra Nacional de Alto Rendimiento deportivo) y pasaron una mañana inolvidable.
Junto a la maestra Cintia Arévalo y las profesoras de educación física Andrea y Antonella estuvo como guía Germán Beym papa de Luka uno de los nenes. “Nosotros siempre hacemos actividades con los padres, ya sea que vengan a desayunar, que les lean un cuento o como en esta ocasión tener la posibilidad de conocer lugares interesantes”, contó Cintia.
La visita empezó en la cancha de softball y los chicos tuvieron la posibilidad de jugar un rato con los jugadores de la selección. Se probaron el guante, agarraron el bate y tiraron la pelota. Luego, pasaron por la pista de atletismo y pudieron encontrarse con los murciélagos (selección de futbol no vidente). Después, fueron al sector donde realizan levantamiento de pesas y el instructor a cargo les dio una charla para explicarles de que se trataba esa actividad. También estuvieron en la corredera, donde ahí todos saltaron y el que lo hacía bien se ganaba un caramelo.
A su vez, ingresaron a la pileta y vieron diferentes entrenamientos “A los chicos no les alcanzaban los ojos para mirar todo. No se perdían detalle de nada. Todos muy atentos a cada cosa que pesaba”, comentó la maestra.
La excursión continuó a la parte de gimnasia artística. “Estabas todos fascinados, es mas, entraron todos en silencio. Pudieron ver atletas haciendo vigas y no lo podían creer, las caras te decían todo”, comentó Cintia. A su vez, se acercó el atleta Federico Molinari (finalista en anillas en los Juego Olímpicos de Londres 2012) les dio una charla y también los subió a unas cuerdas.
Por último pudieron ver a Las Leonas: “Ellos no se si se dieron cuenta en el momento quienes eran, pero seguramente cuando escuchen en algún lugar sobre ellas, Las Leonas, se acordarán que las conocieron”, aseguró Cintia.
La actividad terminó con dibujos de los que vivieron durante la mañana. “A ellos les encantó conocer un lugar diferente e intentamos que entiendan que el Cenard en un lugar de trabajo. Lo importante es que los chicos estaban muy contentos, la pasaron genial, y pudieron enriquecerse en muchas cosas en conjunto con el deporte”, sentenció la profesora.


